Mostrando entradas con la etiqueta Mariano Coronas Cabrero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mariano Coronas Cabrero. Mostrar todas las entradas

Tres decálogos sobre la conveniencia de leer y de trabajar con el periódico, por Mariano Coronas Cabrero

Uno para el profesorado, otro para el alumnado y un tercero para las familias

En julio de 2007, por encargo de Natalia Bernabeu y con destino a la página web de Mediascopio, organicé estos tres decálogos. Están redactados con la intención de que, si alguien los lee, tenga algunos argumentos para la reflexión y para la toma en consideración de la prensa como una herramienta pedagógica de indudable potencial. Poco o mucho, yo la he trabajado siempre y he sentido que estaba haciendo algo de interés, de actualidad e innovador. Casi seis años después, me apetece colgarlos de las ramas de este árbol, debajo del cual está la cadiera, para sentarse a leer o a conversar.

A.- DECÁLOGO PARA EL PROFESORADO

Con el uso de los periódicos, (en papel o en formato digital), el profesorado tiene a su alcance un amplio abanico de posibilidades pedagógicas. En este decálogo se muestran algunos puntos sobre los que sería conveniente reflexionar.

• La lectura del periódico nos proporciona y permite adiestrarnos en la interpretación de algunos elementos que utilizan las noticias: mapas, planos, textos, fotografías, infografías, cuadros estadísticos… La lectura de la prensa en el aula es también una manera de fomentar la lectura entre el alumnado.

• El periódico ayuda a la actualización de los contenidos aportados por los manuales escolares, puesto que nos pone en contacto directo con la actualidad más inmediata.

• El uso de la prensa en el aula permite la realización de dossieres temáticos: medio ambiente, ciencia, literatura, geografía, catástrofes naturales… que podrán convertirse en documentos de consulta de la biblioteca escolar.

• La lectura del periódico nos pone en situación de leer, en general, historias completas que responden a las preguntas básicas de qué, cómo, dónde, cuándo, por qué y para qué.

• El periódico está formado por elementos manipulables que podemos utilizar de una manera creativa y con diversos aprovechamientos: letras, titulares, fotografías, dibujos, viñetas, anuncios…

• El uso de la prensa en el aula permite el análisis comparativo de portadas de distintos periódicos, la diferenciación entre noticias y opiniones, la selección de noticias que aparecen en uno o en otro periódico… y nos conduce a generar, poco a poco, una mayor solidez en la opinión personal y en nuestra capacidad crítica para analizar la realidad.

• La lectura de prensa, de manera continuada, puede cultivar algunas sensibilidades personales, despertarlas o fomentarlas…

• Es importante conocer y dar a conocer las distintas secciones de un periódico, para facilitar la localización de las informaciones temáticas. Algunos suplementos de periódicos permiten un trabajo específico y la realización de una pequeña hemeroteca, con la selección de artículos que vayamos haciendo.

•En estos momentos, podemos acceder a numerosos periódicos a través de Internet y eso facilita nuestro trabajo de búsqueda, de comparación… y pone a nuestro alcance muchísimo material.

•La lectura de la prensa diaria es una manera de estar informados de lo que va pasando en el mundo y un ejercicio aconsejable para todas las personas que trabajan en la educación.


B.- DECÁLOGO PARA EL ALUMNADO

En general, para el alumnado, la prensa es un medio poco conocido. Si queremos que se aproximen a la misma, hará falta que los mediadores tradicionales o más habituales lo tengan presente y se involucren de manera decidida en ello.

• Los periodistas no escriben los periódicos para niños y niñas, pero con ayuda de algunos mediadores (maestras y maestros, la madre y el padre, las hermanas y los hermanos mayores…) os podéis acercar a ellos sin problemas.

• Un periódico puede ser un buen suministrador de elementos para coleccionar: titulares, fotografías de deportistas, de grupos musicales y cantantes; de viñetas humorísticas…

• La lectura de titulares y entradillas ya puede darte una idea del contenido de la noticia y generar en ti el deseo de leerla para empaparte más de la información que encierra.

• Con la lectura del periódico, y especialmente de las secciones que más te puedan interesar, estarás bien informado y actualizado. Puedes aprovechar también algunos suplementos infantiles o los suplementos escolares que publican algunos diarios para acercarte con mayor seguridad.

• Hay secciones que complementan de manera muy eficaz los contenidos de los programas escolares: especialmente, aquellas que se ocupan de noticias relacionadas con la ciencia, con la ecología, con la naturaleza, con el medio ambiente; aquellas que hablan de literatura, de pintura, de cine, etc.

• La lectura del periódico no debes entenderla como un ejercicio lector que va del principio al final del mismo. Cada persona suele acuñar una manera de leerlo (hay quien lo empieza por el final o por una sección concreta que es la que más le interesa…) y tú también puedes ir forjando tu propia manera de enfrentarte a él.

• Como elemento de trabajo escolar, el periódico permite recortar fotografías, noticias, infografías, viñetas, etc. para realizar murales o completar trabajos en los cuadernos, realizar dossiers temáticos, hacer seguimientos de noticias por un tiempo determinado.

• Recuerda que puedes acceder a la prensa en papel o a las ediciones digitales de los periódicos, si dispones de conexión a Internet en tu casa o en la escuela o el instituto. Un cuaderno de noticias, donde se recoja cada día la que hayamos seleccionado en la escuela, es un documento acumulativo de noticias que, al final del curso, guardará muchos comentarios, debates y lecturas de actualidad.

• La lectura de las informaciones que traen los periódicos y el contraste entre varios o con las versiones que puedes escuchar de esas noticias en otros medios, va generando en ti una mayor capacidad de opinión personal, un mayor sentido crítico de la vida.

• Un periódico está estructurado en secciones y es conveniente conocerlas y conocer bien las claves del mismo, antes de empezar a leerlo de manera frecuente. (Ahí debes pedir ayuda a los mediadores que estén a tu alcance: profesorado, padres…)


C.- DECÁLOGO PARA LAS FAMILIAS

En el seno familiar es tal vez donde las niñas y niños de nuestras escuelas e institutos se aproximarán a la prensa con mayor naturalidad. Ahí van algunas sugerencias para las familias.

• Si es cierto que el mimetismo puede funcionar como estrategia de contagio, los padres que lean habitualmente el periódico en presencia de sus hijos e hijas es posible que estén animándoles a leer, aún aparentemente sin quererlo.

• Disponer en casa, todos los días o unos cuantos días a la semana, del periódico diario, seguro que genera en los hijos e hijas cierta curiosidad y lo toman en las manos con frecuencia para leer, en principio, aquellas informaciones que más les llegan o les interesan.

• En los ratos que está la familia más o menos reunida, la lectura silenciosa del periódico, por parte del adulto puede, intermitentemente, ser objeto de comentario en voz alta o de invitación a los hijos a que miren una fotografía o a leer alguna noticia que esté directamente relacionada con sus intereses. También pueden, a la vista de algunas informaciones, planificar alguno de sus ratos de ocio: carteleras cinematográficas, programas televisivos, horarios de museos y de exposiciones, etc.

• No es nada desdeñable que utilicemos los periódicos, en casa, como documentos donde podemos encontrar elementos para “leer”, interpretar y coleccionar; fotos deportivas, titulares divertidos, viñetas humorísticas…

• Si disponemos de conexión a Internet, podemos dedicar un rato cada día a mirar las ediciones digitales de uno o dos diarios y comentar algunas de las noticias que se reflejan en sus portadas.

• La familia tiene una gran responsabilidad en la creación y el fomento de los hábitos de lectura de sus hijos; con la lectura de la prensa estamos también poniendo una piedra a favor de la construcción del edificio de la cultura.

• El cultivo de la sensibilidad (de algunas sensibilidades) pasa también por la lectura de noticias relacionadas con aquellos temas que más nos atraigan o por los que sentimos una especial inclinación.

• Es evidente que la lectura del periódico nos conecta con la actualidad y nos permite cierta pausa para poder digerirla mejor. Ese valor de conocer e interpretar la actualidad de manera serena, con una lectura reposada de la noticia es, probablemente, uno de los aportes más valiosos de la prensa.

• La lectura de la prensa debe hacerse sabiendo también quién está detrás de cada sociedad editora del periódico y conociendo, por tanto, los sesgos partidistas en algunas noticias.

• Toda lectura es un acto de pensamiento; un estímulo para la inteligencia y las emociones. Los padres, por tanto, tomando esas consideraciones en serio, deben ayudar a sus hijos e hijas a acercarse a los documentos escritos con criterio. La prensa es un documento escrito susceptible de ser tenido en cuenta, de ser considerado como un elemento formador del criterio y de la opinión personal.


•.¸¸.★.¸¸.•

Visto y leído en: La cadiera de Macoca
http://macoca.org/tres-decalogos-sobre-la

•.¸¸.★.¸¸.•



(La fotografía corresponde al trabajo de la biblioteca escolar publicada en el sitio de referencia)

•.¸¸.★.¸¸.•

ALGUNOS CONSEJOS PARA HACER DE LAS HIJAS Y DE LOS HIJOS BUENAS LECTORAS Y BUENOS LECTORES


Por Mariano Coronas Cabrero

¡Qué fácil es escribir un título así para generar expectativas! ¡Y qué difícil es armar un decálogo o algo similar con orientaciones que realmente sean efectivas para lograr lo que el titular anuncia o sugiere! Creo que hay que ser honesto y dejar claro desde un principio que no existe ninguna fórmula que garantice el éxito en esta empresa. Podemos (y debemos) hacer todo lo posible para organizar un protocolo de actuaciones que tiendan a conseguir que nuestros hijos e hijas se acerquen a los libros con creciente curiosidad y que sus experiencias lectoras en la infancia y adolescencia estén presididas por el contacto con buenos libros, por la libre elección de lecturas, por el poso fértil que guardarán en su interior con todas las lecturas en voz alta escuchadas (tanto en la escuela como en el seno familiar)… Al final, habrá que esperar que ese hijo o esa hija a quien hemos mimado, a quien hemos rodeado sin agobios de libros y lecturas, decida convertirse en lector o lectora, en miembro de ese grupo de personas que ante un libro abierto mudan su semblante a medida que cambian de página, a medida que avanza la historia y están dispuestos a aislarse algunas tardes para devorar literalmente el libro que ha caído en sus manos.

Desde el seno familiar podemos manifestar nuestra preocupación porque nuestros hijos e hijas sean al final lectores y lectoras convencidos, sólo si nosotros y nosotros leemos habitualmente y entendemos que el mundo (el nuestro) sería algo más aburrido y pobre si no existieran los libros. Desde nuestra posición de amantes de los libros y practicantes habituales de la lectura, podemos actuar y desarrollar algunas estrategias favorecedoras del gusto por la lectura, si atendemos los siguientes aspectos:

• Atención al folklore oral. Las primeras caricias deben ser las palabras: recitadas, cantadas, tarareadas… Los juegos con dedos, manos, retahílas, formulillas…Si no tenemos memorizada una buena reserva, podemos echar mano de algunos libros que las recopilan.

• Igualmente, no deben faltarles a nuestros hijos las lecturas en voz alta de álbumes bien ilustrados, de cuentos diversos, de poemas. Acariciarles con nuestra voz hará de la lectura y de los libros una experiencia emocional y significativa.

• Es conveniente –importante, diríamos- que nuestros hijos e hijas tengan la posibilidad de imitarnos porque, cuando estemos en casa, nos vean habitualmente con libros en las manos o sentados leyendo libros, prensa, etc. Es importante y muy conveniente que demos ejemplo.

• Esa defensa silenciosa y honesta de la lectura debe ir enmarcada en una apreciación por la cultura en general: uso frecuente de los fondos de la Biblioteca Pública; visitas a museos y exposiciones; asistencia a funciones de teatro, a presentaciones de libros, a proyecciones, charlas, etc. no deben faltar en la agenda familiar.

• La actualidad está salpicada de acontecimientos de todo tipo. De muchos de ellos podemos plantearnos seguimientos especiales: consultando libros, otras fuentes informativas, periódicos… Siempre que podamos, debemos referenciar la actualidad a documentos escritos: libros, diarios, monografías, revistas, páginas Web…

• La pertenencia del padre o la madre o de los dos a Grupos de Lectura de personas adultas, dependientes de la biblioteca escolar del centro donde estudian los hijos o de la Biblioteca Pública más próxima puede ser un factor favorable. El grupo lee y habla y allí podemos encontrar apoyos y sugerencias inesperadas y útiles.

• Pedir en el colegio que pongan en funcionamiento “La maleta familiar” o cualquier otra estrategia de acercamiento de libros (y otros materiales susceptibles de ser leídos) a los domicilios por un tiempo determinado, para leer en familia.

• Organizar, de manera colectiva, la biblioteca familiar: un espacio acumulativo en el que vamos colocando los libros que vamos comprando y que vamos leyendo. Sería importante disponer de un espacio especial, aunque en general habrá que compartir espacio y protagonismo con la TV, casi con toda seguridad. Es posible que el niño o la niña prefieran tener su propia biblioteca en la habitación…

• Visitar las Ferias del Libro, que se celebren en la localidad o en las localidades próximas. Suelen ser encuentros festivos, fiestas cívicas con muchas actividades de reclamo y con libros como principales y necesarios protagonistas.

• Hoy día es posible disponer del correo electrónico de muchos de los autores, de las autoras, de las ilustradoras y de los ilustradores de los libros que estamos leyendo (o bien podemos utilizar como mediador a la editorial que publica los libros). Tras la lectura del libro, podemos escribirles para conocer su opinión y contrastarla con la nuestra.

• Coleccionar puntos de libro o marcapáginas, firmas de autores y autoras, fotografías de los mismos… Realizar dossieres de noticias de prensa que hablen de libros, de lecturas, de autores/as e ilustradores/as son actuaciones que ayudan a mejorar la sensibilidad hacia esos temas.

• Presentar los libros que compremos en casa. Mostrarlos a los demás miembros de la familia y comentar por qué los hemos elegido: sugerencia de alguien, reseña en una revista o periódico, por el texto de contraportada, porque el autor o autora son de confianza…

• Hablar de las lecturas que cada miembro de la familia va haciendo (o hacer referencias tangenciales, anecdóticas sobre algo que hemos leído y que resulta interesante u oportuno comunicar); recomendarles y recomendarnos títulos.


Lo más importante es posible que sea que nuestra “animación” resulte natural; fruto de nuestra afición a leer de manera diaria o muy frecuente. Que no sientan que estamos imponiéndosela. Que seamos honestos: como nos gusta, hablamos menos de lo que practicamos. La decisión última siempre estará en manos de nuestros hijos e hijas, pero, si tenemos en cuenta algunas de las pautas expresadas más arriba, es posible que sobre el poso fértil que fueron acumulando los primeros años de su vida (y aún sabiendo de las intermitencias de la afición a leer), florezcan deseos de leer, necesidad de acercarse a los libros, avidez por descubrir las respuestas a algunas preguntas…


•.¸¸.★.¸¸.•

Visto y leído en: La cadiera de Macoca
http://macoca.org/algunos-consejos-para-hacer-de-las

•.¸¸.★.¸¸.•



Ilustración de Paola Pappacena

•.¸¸.★.¸¸.•


PEQUEblog1» GUÍA DE LECTURA CLICK AQUÍ


PEQUEblog2» La importancia de la lectura CLICK AQUÍ


PEQUEblog3» Artículos sobre las bibliotecas CLICK AQUÍ




Responsable:
Analía Alvado

Proyecto asociado a «Garabatos»


Ir Arriba